NARRADOR:
Nea siguió corriendo, nadie la perseguía pero ella no podía detenerse, las plabras de Logan se seguían repitiendo y el dolor en su pecho se hacía más grande cada vez que lo recordaba.
Un auto freno de golpe y fue aquello lo único que la hizo detener, Sander bajo a velocidad al verla caer de rodillas al suelo.
—Nea ¿estás bien? —Sander llegó hasta ella a todo prisa su mirada rebuscando a los alrededores la figura de Logan no estaba por ninguna parte.
—Tenemos que ir por él —Nea solto e