NARRADOR:
El frío del suelo de hormigón se filtró a través del vestido de Nea. Su mente se había fragmentado en una miles de dagas afiladas: la imagen de Logan, inerte y sangrante; la imagen de Oliver, tan inocente, rodeado de esos hombres que podrian hacerle daño en cualquier momento.
El terror por su hijo era como un veneno paralizante.
Cooper se movió. Su mano se dirigió lentamente hacia la pistola que había caído.
—Ni se te ocurra, Cooper —siseó Anton a través de los altavoces. Su voz tení