El personal de seguridad se alarmó; algunos corrían a ayudar y otros a avisar a la familia, ya que habían herido de gravedad a Andrés y a la señora fiscal. Con tanta algarabía, Daniel escuchó los gritos de su madre, se puso los pantalones rápidamente y salió a ver qué sucedía. Se encontró con la noticia que le dio una de las empleadas: a su hermano le habían disparado en la cabeza y se encontraba muy mal. Fue hasta la habitación y comenzó a vestirse; por un momento se detuvo y observó el cuerpo