—¡Cada vez esto me gusta más! —dijo Ray al ver a Victoria—. Ya estamos todos. Veo que es cierto que tienes hijos. Umm, ¿quién es el padre? ¿Es Daniel? —decía riendo al ver al malherido Daniel—. ¿Qué estás dispuesta a ofrecer, querida Victoria, ¿por salvar a tus hijas?
—No te metas con Victoria. —dijo Andrés con voz fuerte.
—No te atrevas a tocarla, desgraciado —continuó Daniel.
—¿Qué le diste a este para que estén dispuestos a salvarte, Victoria? Yo también quiero lo que diste a ellos dos —Karo