Capítulo 128: Hacerla Pagar por su Insolencia.
—¡No haré tal cosa! ¡No me siento con ganas de hacerlo!
—¡Lo harás! De lo contrario... tu querida hija pagará las consecuencias.
El miedo recorrió el cuerpo de Victoria; no permitiría que le hicieran daño a su pequeña, y si este par le pedía bailar, bailaría.
—¡Lo haré, pero no lastimen a mi hija!
—Eso está mejor; solo que quiero que sea más... privado. Bailarás para nosotros dos. Andrés, aunque estaba con su pierna herida, podía defender a su familia y no permitiría que le hicieran daño; no es