Cruzando el umbral
Elena se removió en su asiento, sintiendo que esa conversación se volvía más extraña con cada segundo.
—Entonces… además de limpiar y ordenar, ¿quieres que sea algo así como tu asistente en eventos? —preguntó con cautela.
Víktor ladeó la cabeza, su mirada analizando cada una de sus reacciones.
—Puedes llamarlo así si quieres.
—¿Y qué se supone que haga exactamente en esas reuniones? —insistió, cruzándose de brazos.
Él sonrió de manera enigmática.
—Escuchar, observar, servir s