Sasha
La habitación era amplia, cálida y silenciosa. Color crema, con una cama tan grande que dos personas podrían dormir en ella sin rozarse. La chimenea aún no ha sido encendida, pero su sola presencia da una falsa sensación de hogar. La biblioteca en la esquina opuesta la escogí por ella. Sabía que vendría directo a ese rincón apenas cruzara la puerta.
Esta casa se la quité a alguien que no la merecía y lo hice pensando en Arya.
—El baño está en esa puerta —le señalo con la barbilla—. Y el c