El tiempo pasa volando cuando la pasas bien. Debo admitir que cada salida con Arya se siente como una condena, pero de esas que sabes que no vas a querer que acaben nunca. La primera vez que nosotros salimos, todo fue un caos: secuestrados, entrelazados en circunstancias peligrosas, pero aun así, puedo decir que me he divertido más con ella de lo que debería. El sabor de la libertad es tan dulce en su presencia, aunque ella no lo vea de la misma manera. En su mente, esto es solo un juego de apa