Mundo ficciónIniciar sesión¡VOY A VENGARME! ¡LO JURO! Después del asesinato de su padre, Matt Hathaway jura ante su tumba venganza. Aunque era solo un niño, tenía muy claro lo que quería hacer, destruir al asesino de su padre. Después de veinte años, Matt por fin encuentra al culpable de su dolor, solo que hay un detalle, ese hombre está en estado vegetativo. Pero eso no importa, él seguirá pagando su culpa. Y será Valerie Bathekey la única hija de su enemigo la víctima de su venganza. Matt conquista a Valerie y logra que ella se enamore de él. Cuando la hace su esposa , convierte la vida de Valerie en un infierno. Pero existe un secreto que lo cambiará todo. Un Secreto que hará que Matt se arrepienta de todo el daño que le causa a Valerie. Pero.... ¿Valerie lo perdonara después de tantas humillaciones y sufrimiento? ¿Podra el amor, vencer el odio?.
Leer másLondres ( Inglaterra)
PUM~ El sonido de un disparo interrumpe el silencio de una solitaria calle de Londres ( Inglaterra). El Ceo Matt Hathaway ( Padre) Queda herido en el asiento trasero de su lujoso auto. La herida provocada por el disparo, es grave. El único que esta con él es su leal chófer, quien aterrorizado, intenta llevarlo al hospital más cercano, pero nada se puede hacer. Solo un nombre sale de la boca del Ceo antes de dejar este mundo. "AMADEO BATHEKEY " Su ex socio y amigo, fue el último pensamiento de uno de los hombres más importantes de Inglaterra. Después de eso, el Ceo cierra sus ojos para siempre, ante la mirada impotente de Marcos, su leal empleado. VEINTE AÑOS DESPUÉS " ¿Papá? Un día como hoy hace veinte años, nos dejaste, mi madre, mi hermano y yo, quedamos solos, y hoy, al igual que hace veinte años, te juro venganza, ese hombre pagará por haberte quitado la vida, Amadeo Bathekey, se arrepentirá de haber nacido". Matt Hathaway (Hijo) Seca las lágrimas que salen de sus ojos verdes esmeralda, y después de dejar una flor en la tumba de su padre, se marcha. Su corazón estaba lleno de odio, el rencor había sido su único compañero durante veinte años, aunque solo era un niño de ocho años cuando su padre murió, juro ante su tumba vengar su muerte, y no descansaría hasta lograrlo. Los Angeles ( Estados Unidos) _¡A despertar señorita! Hoy es un día muy importante, es tu graduación Valerie, ¡Vamos abre los ojos!_ Dice con dulzura Anna Bathekey _ Mientras abre las cortinas de la habitación. _ Cinco minutos más, solo cinco mas mamá_ Responde la perezosa joven _ Mientras se revuelca en las cobijas. _¡No! Lo siento, llegaremos tarde a la ceremonia. _ Tienes razón mamá, hoy es un día muy importante ¡Que Emoción! Voy a despertar a mi papá_ Dice emocionada la bella joven_ Mientras recoge su largo pelo negro. Londres ( Inglaterra) _ ¿Señor? Que bueno que llego, el detective Makebsi lo está esperándolo en la biblioteca_ Dice Tadeo, el mayordomo de la familia Hathaway. _¿De verdad? ¿Mi madre lo sabe?_ Pregunta un poco inquietó Matt. _ No señor, ella no se encuentra en la casa ni tampoco su hermano. Matt abre sus ojos verdes y se emociona, en su corazón la esperanza de encontrar al asesino de su padre había revivido, llevaba muchos años buscando a Amadeo, había desaparecido desde aquel trágico día. _¿Detective Makebsi? ¿Qué noticias hay? Porqué me imagino que por eso esta aquí, usted dijo que no regresaría si no había novedades. _ Así es señor Hathaway, y efectivamente tengo noticias, encontré a ese hombre, encontré a Amadeo Bathekey, por eso vine hasta su casa. La cara de felicidad de Matt no se hizo esperar, por fin había llegado el día, había encontrado al asesino de su padre, no podía creerlo. _Pero debo decirle algo señor_ Le dice el detective. _¿Qué pasa?_ Le pregunta muy serio Matt. _ Ese hombre, esta en estado vegetativo, tuvo un accidente hace un poco más de un año y quedo atado a una silla de ruedas. _Matt se queda callado unos segundos, luego Dice.. _ Eso es poco para lo que se merece, pero ni crea que su estado lo salvará de mi, aun no ha sufrido lo suficiente. Abriendo su portafolio, el detective le dice a Matt. _ Aquí tengo todos los datos de ese hombre señor _ Perfecto... Quiero saber todo sobre él, ¡Todo!. _ Por supuesto señor. Matt mira al detective y sonríe, por fin había llegado el día qué tanto había esperado. Los Angeles ( Estados Unidos) ¡Y graduándose con honores, Valerie Bathekey! La bella joven se levanta de la silla y todos aplauden. Luego sube a recibir su diploma. Después de tantos estudios, por fin logra graduarse de arquitectura igual que su padre. Valerie emocionado, no puede evitar dejar salir de sus ojos cafés claros lágrimas de alegría. Con el diploma en sus manos, corre hacia su padre. _¡Mira papá! Ya soy arquitecta igual que tu. Amadeo abre sus ojos de la emoción y el orgullo que sentía, sus labios querían abrirse, pero era imposible, estaba inmóvil, y aunque tenía tanto que decirle a su única hija, no podía hacerlo. Ese accidente había cambiado su vida para siempre. Londres ( Inglaterra) _ ¿Qué vas a hacer hijo? ¿Cómo que te iras a Estados Unidos? ¿Y las empresas?_ Pregunta preocupada Emily Hathaway _ Madre de Matt. _ No te preocupes mamá, Kevin esta capacitado para hacerse cargo, es muy inteligente y capaz_ Responde Matt_ Mientras arregla su maleta. _ Kevin es muy joven, apenas termino la universidad, no tiene la experiencia que se necesita. _ Mamá, me iré a Estados Unidos, eso no tiene discusión_ Le responde muy serio Matt. _ ¿Qué vas a hacer allá? ¿Porqué este viaje tan precipitado? No tengo conocimiento de ningún negocio allá, Matt exijo que me lo digas. Emily no estaba enterada de las intenciones de su hijo, para ella, el tiempo había borrado los deseos de venganza de Matt, pero no había sido asi. _ Mamá, después hablaré contigo, te lo prometo, ahora me tengo que ir. Matt le da un beso a su madre y se va al aeropuerto donde un avión privado lo esperaba. Loe Angeles ( Estados Unidos) _¿Mamá? ¿Tu crees que mi papá algún día se recuperará?_ Pregunta Valerie _ Mientras acaricia el pelo de su padre. _ A veces creo que estoy perdiendo las esperanzas, todos los especialistas dicen lo mismo, que el daño es irreversible, pero ya no te estés triste hija, él no quiere verte así, eres lo que mas quiere en este mundo, por eso te pido que pronto cumplas su deseo y te cases. _¿Con quién mamá?_ Pregunta sonriendo Valerie. _ Tienes que conocer a alguien, te la pasas metida en la costructora, y ahora que te graduaste Temo que aun más. _ Mamá yo me quiero casar enamorada, con un hombre que me haga sentir lo que nunca he sentido, el matrimonio es un paso muy importante, así que por lo pronto seguiré al mando de la costructura junto a Joaquín_ Responde Valerie _ Muy segura de su decisión. Dos Días Después _ ¿Señor Hathaway? Es un gusto recibirlo en la constructora Bathekey, espero seamos lo que espera, mi nombre es Joaquín Spencer. _Creeame que si lo son arquitecto Spencer_ Contesta Matt_ Mientras le da la mano a Joaquín. _ Pase a la sala de negocios, la arquitecta Valerie Bathekey seguramente no tarda_Dice Joaquín _ Conduciendo a Matt a la sala de negocios. _¿Bathekey?_ Pregunta intrigado. _ Si, ella es la presidenta de la costructura, lo era su padre pero lamentablemente ya no puede hacerlo. Matt entra a la sala de negocios y lo primero que ve es la foto de un hombre mayor, elegante e imponente. _¿Ese es Amadeo Bathekey?_ Le pregunta Matt a Joaquín. _ Si así es, él es el dueño y creador de la costructura_ Responde Joaquín. Matt mira la fotografía de Amadeo Bathekey fijamente, y en su mente dice. " Infeliz, ya estoy aquí, y estoy listo para acabar contigo"Benjamín no podía creer que su oportunidad se estuviera esfumando. Versalles estaba a punto de cruzar el umbral del restaurante y él permanecía allí, retenido por hombres que le arrebataban su único boleto de salida de la miseria. Arriesgándose a que su vida terminara esa misma noche sobre el pavimento, gritó con todas sus fuerzas: — ¡Señor Versalles! ¡Déjeme trabajar para usted! El hombre se detuvo un segundo, lo miró de arriba abajo y sonrió con desdén antes de entrar al local. —Vete de aquí si no quieres quedar como un recuerdo —le siseó el guardia que lo sujetaba, apretando el hombro con fuerza amenazante. Benjamín retrocedió. Se alejó con una sensación de derrota que le quemaba el pecho. Se sentó en el suelo, frente a una casa vieja, y apretó los puños con rabia. Tenía que pensar en algo; no podía seguir siendo un "don nadie" cuando sentía que había nacido para mucho más. Al llegar a su casa, el panorama era desolador. —Benjamín, ¿dónde estabas? —le preguntó Rocío,
Sicilia, Italia — Enero de 1938 Una lluvia torrencial azotaba la pequeña isla. Los truenos resonaban con tal fuerza que parecía que el cielo se fragmentaría en mil pedazos. — ¡Benjamín! —gritó una madre angustiada, buscando a su hijo entre la penumbra del aguacero—. No sé dónde se mete ese muchacho. El cielo se cae y él no aparece. La mujer entró en la casa, quitándose el saco empapado para dejarlo sobre una silla; el agua aún destilaba de la prenda, formando un charco en el suelo. —No sé de qué te sorprendes, nunca está aquí —contestó Efraín Bartolino sin levantar la vista de su oficio de zapatero. Su tono era amargo—. Parece que le avergonzara nuestra humildad. Lo he escuchado quejándose en los rincones; esta casa y esta vida son insignificantes para él. Ella guardó silencio. Sabía que su esposo tenía razón. A Benjamín le atormentaba la precariedad: las goteras constantes, la falta de suelo firme y las habitaciones sin puertas eran para él una mancha en su orgullo. Afu
El paso de un año transformó las cenizas del conflicto en un terreno fértil de respeto y madurez. La vida de Valerie ya no se definía por sus dramas personales, sino por la magnitud de sus obras y la paz inquebrantable de su hogar. Valerie se convirtió en la arquitecta más influyente de la región. Su constructora no solo prosperó, sino que sus diseños —caracterizados por una elegancia moderna y una solidez impecable— se volvieron el sello distintivo de la ciudad. Se movía por las obras con la autoridad de quien no le debe nada a nadie; era una mujer que caminaba sola, pero nunca se sentía incompleta. Su independencia no era una soledad amarga, sino un triunfo que celebraba cada vez que su pequeña hija estaba en sus brazos al final de la jornada laboral. Por su parte, Matt cumplió su promesa. Aunque el vacío que dejó Valerie en su cama nunca se llenó con otra mujer, él encontró su propósito en la paternidad. Se volvió un hombre dedicado por completo a sus negocios y, sobre tod
El silencio que siguió a las palabras de Valerie fue el más amargo que Matt había experimentado jamás. Durante meses, su mente solo había contemplado dos escenarios: el fracaso absoluto frente a Alexander o el triunfo de su perdón. Nunca imaginó que el camino de Valerie no tuviera espacio para ninguno de los dos. Matt la miró fijamente, buscando en su expresión algún rastro de duda, pero solo encontró una determinación inquebrantable. Sus hombros, antes tensos por la esperanza, se desplomaron. El dolor le atravesó el pecho, no como un estallido, sino como una grieta lenta y profunda que terminaba de romper lo que quedaba de su antiguo yo. —Te elegiste a ti misma... —repitió Matt en un susurro, con la voz cargada de una tristeza infinita. —Es lo que necesito, Matt. Por mí, y por la niña —respondió ella con suavidad, pero sin retroceder. Matt bajó la mirada al suelo, asintiendo lentamente mientras las lágrimas que había estado conteniendo finalmente rodaron por sus mejillas. C
Último capítulo