Ana Paula no tuvo dudas en ese momento, su corazón le estaba dando las respuestas, ella lo amaba, él se había ganado su amor.
Marcos estaba en sus brazos, muriendo, mientras la lluvia caí en su cuerpo como una bendición, pero con una sonrisa en el rostro, una sonrisa por haber escuchado esa hermosa palabra TE AMO.
Un mes Después
Ana Paula mira nuevamente por aquella ventana donde tantas veces miro el paisaje que se asoma desde su habitación.
Fiorela entra con su bello nieto en los brazo