*Lyra*
Tharion me había pedido que me quedara en la habitación.
Su tono había sido firme, casi protector, y aunque entendía sus motivos… el nudo en mi estómago no me permitía obedecer.
Me vestí en silencio, con manos temblorosas pero decididas.
No podía quedarme sentada en esa cama lujosa, rodeada de sedas y almohadas, mientras él daba la cara por algo que, aunque nunca me lo echara en cara, era mi carga.
“Yo soy la razón por la que este enfrentamiento está ocurriendo.”
Me deslicé por los pasil