**Mikail**
No podía creer lo que acababa de escuchar.
El lobo solitario escupió sangre mientras sonreía con descaro, como si lo que acababa de confesar no tuviera peso alguno.
—Alguien importante de la Moonfang me pagó bien… para silenciar a esa perra —dijo, burlándose incluso mientras jadeaba por los golpes que le había dado.
Mi puño se estrelló contra su mandíbula con un crujido nauseabundo.
—¡Vuelve a llamarla así y te saco los dientes uno por uno! —rugí, mientras lo levantaba del