**Mikail**
El golpe resonó en el suelo seco, levantando una ligera nube de polvo.
Vi cómo su cuerpo se estremecía y cómo intentaba apoyarse en sus brazos, pero su fuerza la traicionó.
Lyra soltó un quejido de dolor, uno ahogado, contenido.
No pedía ayuda, no se quejaba más de la cuenta. Solo intentaba ponerse en pie con terquedad, como si prefiriera morir antes que aceptar su debilidad frente a nosotros.
Rowan chasqueó la lengua.
—Vaya, qué curioso —dijo con fingida indiferencia—. Pe