**Mikail**
La lluvia caía con furia, como si el cielo mismo quisiera castigarme por mi estupidez.
Corría sin saber a dónde, sin dirección fija. Solo sabía que no podía quedarme quieto. No cuando Lyra se había ido.
Mandé a los guardias, sí… pero maldita sea, no podía respirar si no estaba buscándola también.
¿Cómo esperaban que me quedara en el palacio, junto a Sienna, fingiendo que todo estaba bien, mientras Lyra caminaba sola… rota… lejos de mí?
La culpa me devoraba al principio. Dejé a Sienn