Punto de Vista de Vicente
Solté mi agarre.
Sofía se desplomó en el suelo, un hilo de sangre corriendo por su sien.
—Vicente, puedo explicarlo... —Sollozó, arrastrándose hacia mí.
—¿Explicarlo? —Me agaché y limpié la sangre de su rostro con el pulgar. —Explica esto.
Saqué mi teléfono y reproduje la grabación.
Era del salón, semanas atrás.
—Vicente es tan bueno conmigo que casi me siento culpable. —Ronroneó la voz de Sofía.
—¿Y todavía lo tienes engañado? —Preguntó otra mujer.
—Es un idiota. —Resp