Capitulo 36: Un castigo merecido.
"¿Ingenua…?"
"¿Tediosas citas?"
"¿No es más que una molestía para él?"
Pensaba Kristy cabizbaja.
"Lo sabía… Dentro de mí, ya lo sabía pero no quería pensarlo, prefería engañarme a mi misma"
Mientras ella tenía esos pensamientos, Nathaniel había guardado su teléfono celular y se dirigía al salón donde le esperaba su novia.
Él al doblar por el desvío del pasillo vió a Kristy ahí de pie, con su cabeza inclinada.
Él se sorprendió.
"Maldición… ¿Me ha escuchado?"
Pensó Nathaniel deteniendo sus