Mundo ficciónIniciar sesiónLibro 1: La Mafiosa Y El Magnate Viudo. Libro 2: Amor Peligroso: Prisionera Del CEO Mafioso. ¡Enamorada de un magnate viudo y padre soltero! Kristy hará todo por hacer suyo para siempre a Nathaniel. Kristy, hija de un mafioso ruso está enamorada locamente de Nathaniel desde hace cuatro años atrás. Ambos se comprometen por beneficios mutuos, sin embargo aunque Nathaniel comienza siendo dulce con Kristy, todo cambiará de la noche a la mañana. Cómo si eso fuese poco, ella tendrá que lidiar con el sucesor de su padre; un mafioso ruso que la ama con locura y es su ex prometido.
Leer más—Ay… Duele… Tatianna despertó observando a sus alrededores. Una habitación acogedora y lujosa, una que no conocía de nada. La mujer de cabello corto castaño sintió un agudo dolor de cabeza, que la llevó a tocarse la misma y darse cuenta que tenía un vendaje. —¿Qué demonios…? —susurró Tatianna comenzando a quitarse el vendaje de su cabeza y fue entonces que cayeron unas gasas con un poco de sangre en ellas. Los recuerdos llegaron a la mente de Tatianna Lavrov, uno tras de otro. Había tenido un violento encuentro con Vladimir, en el cual él salió victorioso y logró huir. —¡¡¡AAAH MALDITO!!! —gritó Tatianna tensando su expresión— Ay, Aaay duele… Mi cabeza va a estallar… —se quejó ella luego de haberse alterado tanto por ese hombre rubio. "Algún día te encontraré y entonces yo misma voy a terminar lo que no concluí contigo, Vladimir Korovin…" —Te enviaré al infierno… —susurró Tatianna que en ese momento, notó que llevaba puesto un curioso collar bastante llamativo con un colgante
••••••••••Dos días más tarde. Moscú, Rusia. En la mansión de don Gregori Nekrásov. ¡PAF! Sonó el puñetazo que ese señor mafioso le dió a Vladimir, con tal fuerza que él escupió sangre mientras su mejilla roja se hinchaba rápidamente. —Me decepcionas Vladimir, ¿cómo putas pudiste extraviar tantas llaves de importancia, incluyendo la tarjeta de la bodega de archivos en San Petesburgo? Vladimir que se estaba apoyando en uno de los sillones, luego del golpe, guardaba silencio sin saber que decirle a ese hombre que tenía su vida en sus manos. Don Gregori exhaló y sacó su pistola, acercándose a ese joven rubio. —Serás el prometido de mi hija Kristy, aunque aún no te he permitido conocerla, ya que está en Los Ángeles donde celebrará su cumpleaños 18 dentro de cuatro meses; algún día la conocerás. Vladimir no entendía por qué le decía eso, mientras se acercaba con la pistola y le quitaba el seguro…Aún con todo eso, el hombre rubio… Guardó silencio. —¿Te preguntas por qué te recalc
••••••••••Dos años más tarde. Moscú, Rusia. Esa noche de inicios del otoño, en el club nocturno de la familia Nekrásov. —¡Don Gregori da libertad para tomar y divertirse!, hoy celebramos en honor a su cumpleaños, en grande~ —alzó la voz el encargado del club. —¡Siiii por don Gregori! —exclamó uno con una botella de vodka en su mano, tomando de la misma. Seguidamente se unieron varios a la celebración con música y mujeres que trajeron para divertirse. Tatianna tomaba de una botella de vino blanco, caminando por el bar del club. —No seas cobarde Tati, toma algo más fuerte~ —reía uno de los miembros de la organización, que la veía pasar por ahí. La hermosa joven de dieciocho años, había crecido para ser toda una miembro valiosa y fundamental que trabajaba directamente para Don Gregori Nekrásov y ya no necesitaba de la protección de Vladimir. Sin embargo, Tatianna tenía un propósito para estar ahí e ir escalando posiciones y ganando confianza. Quería encontrar el paradero d
San Petesburgo, Rusia. El automóvil oscuro se detuvo frente a esa elegante mansión, la lluvia se hacía presente con gran intensidad ese día de agosto.Un hombre vestido completamente de tonalidades negras bajó del vehículo y abrió un paraguas, para seguidamente escoltar a ese elegante pasajero al interior de la mansión. Cabello rubio claro y unos llamativos ojos de una tonalidad celeste clara, el hombre de entonces 23 años, ingresó a la mansión de prisa. El sonido de sus pisadas por el largo pasillo era lo único que se escuchaba hasta que el alto hombre rubio habló: —¿Dónde está el encargo de Don Gregori? — preguntó Vladimir al hombre que les recibió en ese momento. —Venga conmigo —dijo el hombre, guiándolos hasta abrir la puerta de un salón de prácticas.Dentro del salón, una jovencita de cabello castaño largo atado en una cola alta, vistiendo con ropa deportiva, estaba aprendiendo algunas llaves de lucha. —¿Una niña?, ¿ese es… El encargo? —preguntó con incredulidad, Vladimir,
Último capítulo