Kennedy
La tía Beth organizó la Ceremonia de Luna en menos de un mes. Ella no perdía el tiempo; quería que su hijo y su Luna se instalaran de una vez para que empezaran a traer a la siguiente generación de la manada. O sea, lo que quería eran nietos.
No pude evitar reírme de ella mientras estaba de un lado para otro en la cocina. Yo, por mi parte, intentaba concentrarme en mi tarea, o al menos hacía el esfuerzo. Podría haber estudiado en mi cuarto, ¿pero qué chiste habría tenido?
Lo bueno fue