El primer día que estuvimos allí, nos trajeron dando vueltas y nos hicieron perder más de una hora, hasta que usé mi voz de Alfa para ordenar a las Omegas de la casa de la manada que me dijeran dónde estaba él. Me chocaba causarles dolor a las Omegas que eran inocentes, pero no tuve otra opción. Lo único que sabían era que estaba “fuera del territorio” y no tenían idea de cuándo pensaba volver.
Aprovechamos el tiempo para recorrer la manada libremente y di otra orden para que Claude no se enter