Kennedy
Le sonreí mientras me acercaba al otro lado de Rayna. La sanadora le entregó a mi sobrina a Jeremiah. Rayna jadeaba, pero resplandecía. Se veía increíble para alguien que acababa de dar a luz a dos bebés enormes.
—Bueno, vamos a tener que celebrar toda una semana de cumpleaños para festejar a los cuatro —dije entre risas.
—Son hermosos, Rayna, buen trabajo —dijo Ryker, acercándose por detrás y envolviéndome con uno de sus brazos mientras con el otro apartaba la cobija del rostro de nuest