Mundo ficciónIniciar sesiónLa pista de baile se llenó de energía, y todos los ojos estaban en ellos. Amira, con su vestido de un solo hombro y su cabello suelto, brillaba. Y David, con su encanto natural, era imposible de ignorar. La química entre ellos era palpable, y la forma en que se miraban hacía que el resto del mundo desapareciera.
—¿Te gustaría bailar un poco más? —le preguntó David, su voz más profunda por la emoción.







