Estaba lista para despertar.
La noticia del accidente de Amira y David, como era de esperar, se regó cual pólvora por todo el país. La mañana del domingo se presentaba nublada en Seattle, reflejando la angustia de los acontecimientos recientes. Ronny llegó a la ciudad temprano, su corazón acelerado y su mente llena de preguntas. Sólo habían pasado dos días desde el "accidente", pero el tiempo parecía haberse detenido.
Al entrar al hospital, Ronny sintió un nudo en el estómago. Las paredes, impregnadas de un ambiente frío, p