Amira, necesitamos hablar.
Buenos días mi amor, dormiste bien? Ven levántate vamos a desayunar, anoche no comimos, "comida" - señaló Amira haciendo comillas imaginarias con sus dedos con una sonrisa bella, -y ahora muero de hambre, por “comida de verdad”, - volvió aclarar muerta de la risa, ante la mirada picara de un David que justo se despertaba con la más hermosas de sus sonrisas.
—Buenos días, preciosa —respondió con voz ronca y suave, estirándose mientras la miraba con esos ojos dorados llenos de cariño.
Al escucharl