Amira, necesitamos hablar. (II)
—Significa que hay una dama llamada Zaira McKency, que está decidida a ser la elegida. Ella cree que es su derecho, y eso podría complicar las cosas. —David apretó su mano, sintiendo la tensión—. No quiero que te sientas insegura, pero tenía que protegerte. Cuando llegué, no podía decir que tú eras mi compañera, eso te expondría a un gran peligro. Porque, así como eres mi fuerza, cuando estamos juntos, te conviertes en mi mayor debilidad cuando no estas.
Amira se acercó a él y lo miró a los ojo