El nudo en la garganta de Isabel se agrandó al punto de cortarle la respiración. Ares le contó sobre que era un rey y ella lo trató de loco, pero ahora no importaba que sus palabras fueran ciertas, ¿Cómo es posible que él tuviera esposa y aun así le asegurara que ambos estaban destinados a ser? ¿Será posible que la vida la trate tan mal como para encontrar personas que quieren tener una relación poliamorosa?
―¿Qué? ―Apenas logró balbucear. ―Me dijo que yo era su pareja destinada. ―Citó las pala