Nick me llevó hasta el bosque.
No lejos.
Solo lo suficiente para que la residencia desapareciera detrás de los árboles.
—¿A dónde vamos?
—A ningún sitio.
Lo miré.
—Eso no tiene sentido.
—Quiero hablar sin que haya veinte personas escuchando detrás de una puerta.
No pude discutir con eso.
Caminamos unos minutos.
Yo seguía pensando en el castigo.
En todo lo que me esperaba cuando regresara.
Nick parecía pensar en algo peor.
Se detuvo junto a un arroyo.
—Vente conmigo.
Creí que había oído mal.
—¿Q