Hestia iba mirando por la ventana del auto. Entonces, al ver el lugar donde Heros la había traído, sus ojos verdes se cristalizaron y sintió una emoción en su pecho. No pudo evitar moldear una sonrisa de alegría.
—¿Por qué aquí? —preguntó Hestia. Era el parque donde se había encontrado con aquella familia.
—Supe que te gustaba. Así que, había preparado un pícnic para nosotros tres y Deméter, pero ahora somos cuatro —dijo Heros, mientras estacionaba el auto. Se bajó para ayudarla y los dos estuv