81. El desenlace
—Un accidente. Solo eso —comentó Deméter, terminándose de arreglar por segunda vez en la noche. Era la anfitriona de la fiesta, por lo que no podía demorar mucho tiempo—. Veo que arreglaste las cosas con él.
—Sí, ahora estamos juntos —dijo Hestia.
—¿Ya sabe qué seré tía?
—Sí, lo sabe.
—Me alegro por ti. Espero duren para siempre, porque yo he tomado cartas en el asunto y debe ser eterno.
—No te preocupes por eso. Yo me encargaré —dijo Hestia, mirando a la ingenua de Deméter, pues así era como p