Mundo ficciónIniciar sesiónLo que siguió fue una renegociación física de todo lo que acababa de cambiar entre ellos. Las manos de Matías encontraron el cierre de su sostén con una facilidad que sugería práctica, pero también algo más: una intimidad recién descubierta que hacía que cada movimiento fuera significativo. Cuando la tela cayó, revelando sus pechos, él contuvo el aliento.
—Eres tan hermosa —dijo, y no







