Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa penetración fue lenta, deliberada, cada centímetro una revelación. Gabriela sintió cómo su cuerpo se abría para recibirlo, cómo sus paredes internas se estiraban para acomodar la anchura de él, y el gemido que escapó de su garganta fue mitad dolor, mitad placer. Matías enterró su rostro en su cuello, su respiración caliente y errática contra su piel, y se mantuvo inmóvil un momento, dejando qu







