Emily
—No.
Laura lo dijo con tanta seguridad que incluso Adam dejó de hablar.
Estábamos todos reunidos en el salón de la cabaña doce.
Yo.
Adam.
Nora.
Caleb.
Laura.
Sofía.
Mi madre.
Y, para completar aquella extraña reunión familiar, Rowan permanecía de pie cerca de la terraza como si todavía no supiera si tenía derecho a ocupar espacio junto a mí.
Adam acababa de sugerir que mis amigas abandonaran Lago Auralis antes del mediodía.
Laura cruzó los brazos.
—No nos vamos.
—Laura —dije.
—No.
Se volv