El silencio reinó en la sala por unos segundos. Alexandra y Tatiana hicieron el intento de levantarse para mirar a la bebé, pero un movimiento de la mano de Alexander las mantuvo en sus sillas.
―¿Tienes alguna prueba de que esa niña es hija de mi padre? ―preguntó Alexander.
―Solo tienes que mirarla para saber que es tu hermana, sin embargo, estoy dispuesta a que le hagan las pruebas necesarias para demostrarlo.
―¿Por qué no dijiste que estabas embarazada cuando nos entregaste la custodia de Gar