Katerina, Konstantin, Damien, Alexa, Garald e Ignati se encontraban en la mesa de la cocina tomando su desayuno cuando entró la niñera de Darya con la nena en brazos. Al verlos se quedó parada en la puerta con incertidumbre. Recordaba la cara de consternación de la señora Katerina y el ceño fruncido de algunos de los chicos cuando el señor Alexander presentó a Darya como su hermana.
―Pasa, Rada ―dijo Katerina con amabilidad en ruso.
―Gracias, señora ―respondió la chica en un inglés con mucho ac