Claudia y Thomas se habían marchado la noche anterior. Le costó mucho despedirse de nuevo de sus amigos, no estaba segura de cuando se volverían a ver. Aunque hablaba con ellos con bastante regularidad no era lo mismo. Las ocupaciones diarias, la falta de tiempo y la distancia siempre alejaban a las personas. Sonrió cuando recordó uno de los dichos de Claudia: Amor de lejos, amor de pendejos. Y es que su amiga dejó un novio en su país y cuando regresó ya tenía otra. Hasta Thomas, Claudia estaba