Capítulo 15. El Sendero del Revés
Mariel
El amanecer se abre despacio, tibio, como si el bosque aún dudara en despertarse. El agua ya no canta igual; su sonido cambió, se vuelve más profundo, casi como si intentara pronunciar mi nombre. Kael está junto al fuego apagado, los brazos cruzados y la mirada fija en el cauce. Me acerco en silencio, todavía con el eco del sueño dentro del pecho.
De pronto, veo aparecer algo enfrente de mí, una silueta de agua que intenta decirme algo. El bosque me llama, habla, susurra y puedo entender