17. Aullido bajo la sal

Kael

No huele a bosque. Huele a cal quemada. A soga húmeda. A metal listo para abrir carne.

Royer me mira desde la sombra del pino. Asiente sin emitir sonido. Dos dedos: tres hombres, un cojo. Ya lo sabíamos. Lo que no sabíamos era el coro de aullidos detrás.

—Al norte —dice, bajo—. Los de Cal trajeron perros y lobos.

—No son suyos —mascullo—. Son sucios. Comprados.

Mi nuca arde un golpe. La Marca. Un latido caliente, breve. Mariel cruza el Sendero y yo aquí, conteniendo una guerra. No voy a ll
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App