Brandon se quedó dormido con el cuerpo de Katerine pegado al suyo. No supo si fue el calor de su piel o el ritmo suave de su respiración, pero por primera vez en mucho tiempo, no tuvo pesadillas. Solo un sueño profundo y vacío.
Sin embargo, su teléfono comenzó a sonar, sacándolo de esa sensación de paz que no había experimentado antes. Parpadeó, desorientado, y tardó unos segundos en ubicarse. La habitación estaba iluminada por la luz suave de la mañana. Se levantó con cuidado, sin despertarla,