[Llámame cuando se te pase]
Brandon recibió un mensaje de Oliver, quien aparentemente estaba convencido de que lo sucedido en el club había sido cosa de una mala noche.
No le respondió, bloqueándolo de inmediato.
Con una determinación que había nacido de no sé dónde, se dirigió a la mansión Bianchi.
Cuando llegó al lugar, era de noche. Todo el personal dormía. Subió los escalones uno a uno y se detuvo frente al despacho, abriendo la puerta. Observó el lugar, escaneándolo como si fuera la primer