Dos días después…
Elena despertó con la firme intención de tener una mañana tranquila, pero esta ilusión duró exactamente hasta que escuchó la voz de Xander en la planta baja.
Cerró los ojos, diciéndose a sí misma que no era posible. Estaba en la casa de César. ¿Cómo iba a entrar él como Pedro por su casa?
Sin embargo, cuando llegó al comedor, lo confirmó.
Xander discutía con la cocinera. No parecía una discusión seria, pero la mujer estaba visiblemente molesta.
—¿Qué haces aquí? —soltó la preg