Elena no quería levantarse de la cama aquella mañana. ¿Cómo podría? Su cuerpo adolorido tenía grabado el nombre de Xander Thorne en todas partes. Sin embargo, tenía un compromiso pactado para ese día; así que se levantó con gran esfuerzo.
Lo primero que hizo fue ir a la habitación de su hija. Luna ya estaba despierta para ese momento.
—¡Mami! —gritó la niña al verla.
No importaba si dormían toda la noche abrazadas, si pasaba cada segundo del día cerca, su hija siempre mostraba ese nivel de feli