Al día siguiente, Carlotta estaba bajando de su auto en el estacionamiento subterráneo de la empresa para acudir a la junta de accionistas que se llevaría a cabo esa tarde —en la que pensaba hacer que destituyeran a su hermano— cuando se encontró frente a frente con Xander Thorne. Alzó el mentón con suficiencia al verlo. Si él había venido a pedirle perdón, de ningún modo se lo daría; no luego de haberla cambiado por esa poca cosa de Julieta.
El hombre se acercó lentamente, manteniendo la mira