Decir que estaba nerviosa era un eufemismo. Estaba temblando de miedo. Pero aquí estaba, lista para la ocasión y para la farsa que habían montado.
Llevaba puesto un diseño de seda en tono champán rosado, un color que Brandon había elegido para proyectar una imagen de suavidad y "nueva vida". No era un vestido ajustado; al contrario, camuflaba perfectamente su vientre plano. Suspiró mientras tomaba la mano de su marido y se adentraban al espectáculo. Su pequeña Luna los había acompañado esta noc