Mundo ficciónIniciar sesiónAMELIA
Me puse de pie por quinta vez en menos de una hora y caminé a pasos rápidos hacia el ventanal de la estancia, el reloj de la pared marcaba casi la medianoche y Aaron seguía sin dar señales de vida. Había salido con rumbo desconocido tras nuestra discusión en la recámara y el hecho de que ya fuera sumamente tarde y no volviera comenzó a preocuparme de una forma que me molestaba aceptar. Intenté repetirme que no era as







