Mundo ficciónIniciar sesiónAMELIA
El humo, el olor a alcohol y la música estridente me golpearon de frente en cuanto crucé el umbral del bar. Recorrí el lugar con la mirada, ignorando a los turistas que se tambaleaban a mi alrededor, hasta que mis ojos dieron directo con la barra principal. Allí estaba él, Aaron Kane, se encontraba de espaldas a mí, pero no estaba solo. Una mujer atractiva, rubia y con un vestido ajustado, lo tenía sujeto por el cuello mientras am







