46. La frialdad
El peso de esas palabras cayó sobre él con fuerza. ¿Cuánto tiempo más podría resistir esa situación? ¿Cuánto más podría soportar verla cada día sin que ella compartiera ni un mínimo de lo que él sentía? La idea de que, a pesar de todos esos besos, de todas esas veces en que la había tenido tan cerca, ella aún no lo viera de otra manera, lo llenaba de una sensación de vacío. No sabía cuánto más podría aguantarlo.
Se inclinó un poco más y, con una ternura que no solía mostrar, le dio un beso en l