204. La relación
La cercanía entre ellos era abrumadora. Sus respiraciones eran profundas y rápidas, sus ojos nunca apartándose del otro, como si el momento fuera demasiado precioso para desperdiciar incluso un segundo sin observarse. Heinz la miró como si fuera la flor más rara y valiosa del mundo, un ser que merecía cada gota de amor y devoción que él podía ofrecer.
—Te amo, Ha-na —dijo él finalmente, su voz teñida de una mezcla de pasión y vulnerabilidad—. Tú eres la primera para mí en todos los sentidos. Mi