188. En familia
Heinz, con una elegancia natural, comenzó a sacar uno a uno los regalos que había comprado para los Harada. Los ojos de la familia se agrandaban con cada caja que se abría, cada objeto cuidadosamente envuelto. Joyas delicadas para la señora Harada, un reloj de diseñador para el señor Harada, un perfume costoso para Tae-sung, quien ahora llevaba el nombre de Hiroshi, y una cartera de lujo que dejó a Ha-na sin palabras.
—Esto es demasiado, Heinz —dijo Ha-na, intentando sonar seria pero claramente