153. La villana
Hee-sook fue a la empresa y buscó a Ha-na. Había esperado algunos días para saber qué había pasado con ellos. Entró a la oficina de Heinz y lo vio sentado en la silla, perdido, distraído y con semblante apagado.
—¿Y Ha-na? —preguntó Hee-sook, con curiosidad.
—Ella se fue… Terminamos. Ya no tenemos nada que ver el uno con el otro —dijo Heinz con severidad.
—¿Qué pasó? Te enfrentaste a tus padres, a los míos y cancelaste nuestro matrimonio por ella —dijo Hee-sook, asombrada por el desarrollo de l