Mundo ficciónIniciar sesiónLos oídos de Linda aún resonaban con la voz suave y melancólica de Steve. Entonces, ¿por qué, al abrir los ojos, sentía que la cabeza estaba a punto de partirse en dos?
El techo blanco, el cuadro abstracto en la pared, las cortinas gris azulado, la luz del sol filtrándose por la ventana… y un par de ojos inyectados en sangre, ardiendo de furia.







