Mundo ficciónIniciar sesiónDarren sintió que los párpados le pesaban cada vez más. Un parpadeo—solo uno—y cuando volvió a abrir los ojos, el amanecer ya había llegado. La luz de la mañana inundaba la habitación.
Genial.
Simplemente genial.
Tenía que limpiar todo antes de que alguien se diera cuenta. Si esto salía a la luz, los problemas estallarían en todas direcciones.
Empujó la puerta del baño… y se quedó paralizado.
Había ropa por todas partes. Camisas sobre las baldosas. Una falda colgada sin cuidado en una silla. Un sujetador medio deslizándose por el borde de la cama.
Se agachó para recoger al







